La reunión sin ruido: los títulos, el orden y lo que el director pidió. Los acordes y los tonos se quedan en Música, que es donde sirven.
El multitrack no es puesto de audio: lo lleva el pianista, desde Música. Y el sonido del escenario —el ampli, lo que pasa arriba— tampoco: ese también es de Música.
Un solo setlist. Cámbialo de vista y mira qué le llega a la consola y qué no.
El orden, la estructura y la nota del director se quedan: son lo que dice cuándo entra cada cosa. Lo que se va es el tono y el BPM, que en la consola no se usan.
Audio trabaja desde la app, sobre la misma reunión que los demás — pero la información le llega filtrada a lo que le sirve.
Títulos y orden. Al compartir el servicio con audio no salen tonos ni acordes ni enlaces: sale la lista, limpia, y el equipo de audio de ese día.
Qué sección va primero y cuál se repite. Es lo que dice cuándo hay que estar listo para que entre todo el mundo, y cuándo baja.
«Entramos a capela el primer verso. Batería desde el pre-coro.» Es la frase que más le importa a la consola, y le llega igual que a los demás.
Si hace falta para las pistas o los clics, está en la canción — no hay que preguntarle al baterista.
Salón, transmisión y monitores son puestos distintos y se asignan por separado. Quien mezcla para la cámara no es el que mezcla para el salón.
El ensayo del jueves es una reunión como cualquier otra: con su equipo, su hora y su lista. No es un caso aparte.
Confirmas desde el teléfono, o eliges quién te cubre de entre los que saben hacer tu puesto. El aviso le llega a tu coordinador.
Un canal solo de audio, con push. Más mensajes directos cuando hace falta hablar con una persona y no con el grupo.
Tres días antes, un día antes y esa misma mañana — a las 8 de la hora de tu iglesia, no de un servidor en otro país.
La foto de cómo va el equipo ese día, guardada en el servicio.
Audio es el equipo al que normalmente se le avisa tarde. Aquí no hay que avisarle: ya está dentro de la reunión.
La lista de canciones y la estructura de ese día llegan en cuanto se arman. Si cambian el sábado, cambian para todos — no hace falta que alguien se acuerde de reenviar el setlist.
Transmisión y cámaras trabajan pegados: misma reunión, mismo equipo a la vista, mismo canal si hace falta coordinar quién entra cuándo.
El servicio nace con los tres ministerios dentro. Audio no depende de que Música lo invite: ya está, y si en una reunión no le toca, su coordinador marca «en este no vamos».
Gratis hasta 15 servidores y un ministerio. Sin tarjeta.