Todos cantando el coro por segunda vez y en la pantalla, otra cosa. Pasa porque a proyecciones nunca le llegó la misma información. Esto es lo que arregla Ekklesia.
La letra sola, sin acordes ni tonos, y en el orden de ese día.
Ven, te adoramos con todo el corazón
Sigue · Tuya es la gloria y el honor«Entramos a capela el primer verso. Batería desde el pre-coro.» — la escribió el director, y llega aquí sin que nadie la reenvíe.
Mira el final: el coro aparece dos veces. Eso no lo decidió media — es la estructura que Música escribió para esa reunión, y por eso la pantalla no se queda atrás.
Una página aparte, en la web. No es la app apretada en una pantalla grande: está pensada para la computadora desde la que se proyecta.
Quien sirve en media abre el navegador y cae en su portal, con las reuniones que vienen y el equipo de cada una. Sin buscar entre pantallas que no le tocan.
No el orden de la canción: el de ese día. Si el director puso que el coro va dos veces, en el portal aparece dos veces, en su sitio. Si metió un pedazo de otra canción, ahí está.
La misma que escribió Música cuando armó la reunión. Sin reenvíos, sin capturas de pantalla, sin «¿me lo vuelves a mandar?».
Un botón y tienes el bloque completo listo para pegar donde proyecten — ProPresenter, PowerPoint, lo que usen. Ya en el orden correcto.
Media ve la letra limpia. Los acordes son ruido para quien proyecta, y no aparecen.
Las reuniones que vienen, con su fecha y su equipo, en la misma pantalla. Para saber qué toca preparar sin preguntarle a nadie.
Media no vive solo en el portal: es un ministerio completo, con lo mismo que tienen los otros.
Confirmas, avisas que no podrás, o eliges quién te cubre de entre los que hacen tu puesto. El aviso le llega al coordinador de media, no al de música.
Un canal de chat solo de media, con push. Para lo de los cables y el cambio de hora, sin mezclarlo con el grupo general de la iglesia.
La foto de cómo va vestido el equipo ese día, en el servicio. Porque «de negro» no quiere decir lo mismo para todos.
Tres días antes, un día antes y esa misma mañana — y antes del día, solo a quien no respondió.
Proyecciones, cámaras, redes sociales y fotografía son puestos asignables, no «otros». Cada uno aparece con su nombre en el equipo del servicio.
El portal es para la computadora de proyección, pero media usa la app igual que todos: para confirmar, para el chat y para ver qué viene.
Media casi no produce información: la recibe. Lo valioso es que la recibe sola.
Cuando Música arma la reunión —elige las canciones, define el orden de las secciones, marca qué se repite y escribe su nota— eso aparece en el portal de media sin que nadie lo mande. Es la misma información, no una copia que alguien tuvo que actualizar.
La misma reunión, el mismo orden, la misma nota. Si el director cambió algo el sábado, los tres equipos lo ven al abrir — no el que se acordó de avisar.
Media también puede llevar el servicio cuando no hay banda: una charla, un evento, una transmisión. El servicio es de la iglesia y existe aunque Música marque «en este no vamos».
Gratis hasta 15 servidores y un ministerio. Sin tarjeta.